Floriale

Nace de la necesidad de una palabra inexistente. Es un estado del ser humano en afinidad con la naturaleza. No es la flor, es el tallo, la raíz, la tierra... No es solo la belleza de esta, sino también sus imperfecciones, sus misterios, sus procesos, sus peculiaridades y su sabiduría lo que la constituye única.

Floriale no es una marca, es un concepto. No es solo el producto, la prenda, sino el proceso que la constituye. Desde la nacimiento de ese brote, que generará la fibra de cada textil. Desde los mínimos estímulos que constituyeron al pensamiento que labró su idea. Desde la moldería minuciosamente trazada, el corte manual y la confección esmeradamente lograda, el cuidado de los detalles y sobretodo el cuidado de las relaciones que conectan a las personas que hicieron posible la realización de esa prenda desde el primer instante.